Etica 2: Ponencia 2, La Bencina de nuestro Motor

El más claro ejemplo para todos estos temas que tengo cerca de mi, es mi Madre, quien más que ella puede reflejarme y enseñarme lo que es amar lo que se hace. Brevemente explico, a los 40 años se dio cuenta de que amaba enseñar, que quería ser profesora, y a esa edad fue a la que se decidió volver a estudiar. Fueron cinco años en donde aprendimos que cuando uno realmente quiere cumplir un sueño la pasión es la bencina para ese motor. Fueron momentos complejos ya que en varias ocasiones quiso dejar de lado lo que estaba haciendo, arriesgando la estabilidad del banco en que trabajaba, pero su amor por lo que estudiaba siempre fue más fuerte. Amar lo que se hace y no aceptar lo que te den por que no existen más oportunidades es una condición que nos lleva a poder alcanzar nuestros sueños y luchar por ellos. Si uno ama lo que hace se es capaz de entregar el todo por el todo para poder lograr sus objetivos, será el modo en que uno quiera lograr estos objetivos los que nos diferencien los unos de los otros. Cuando uno ama lo que hace y siente que las cosas que esta haciendo las esta haciendo bien no hay necesidad de quebrantar sus propios valores para poder alcanzar sus objetivos, si existirán veces, y muchas en la cuales tendremos que poner en nuestra balanza los modos para poder lograrlos y será por el respeto por nosotros mismo el que nos llevará a poner nuestros mismos límites. Por otro lado el apoyo que recibió por parte de nosotros, sobretodo por mi Padre fue fundamental para su desarrollo profesional, comprendió que esta elección era lo que la haría feliz, si no la hubiera apoyado en este proceso difícilmente lo habría llevado a cabo con éxito. Fueron momentos en que muchas veces quiso “tirar la toalla” y dejar todo de lado y si uno pensaba racionalmente lo que estaba haciendo era prácticamente una locura, volver después de 20 años a tomar nuevamente un cuaderno, dejar la estabilidad laboral y por sobretodo elegir tener un sueldo menor al que tenia, no era lógico por ningún lado que se mirara.
Lo más “simpático” de todo esto, es que la misión que tomo fue el de enseñar Religión Católica. Muchas veces por ignorancia se tiende a creer que es un tema sencillo, pero nos equivocamos rotundamente. Enseñar a creer en algo que difícilmente veremos, enseñar a tener Fe en un Dios, a tener Fe en nosotros mismos, a respetarnos como seres distintos e inigualables son retos complejos, el enseñar como reducir la incertidumbre en base hechos que no podemos demostrar tangiblemente y que solo se pueden entender con los sentimientos, son un claro ejemplo de que la misión no era para nada sencilla.

1 Hojas Pisadas:

  1. Que buena ponencia, Es interesante conocer a los amigos de esta manera.

    Gusssta gussssta jiji

    Saludos

    chaolin soccer

    ResponderEliminar

Con tecnología de Blogger.